Regreso a la Luna: los asombrosos vehículos que la NASA usará en el próximo viaje
Después de la proeza humana en la Luna, cuando los primeros astronautas pusieron un pie sobre la superficie lunar entre finales de la década de 1960 y principios de la década de 1970, en el satélite natural de la Tierra quedaron tres vehículos de exploración, fabricados en su momento por General Motors y Boeing.
Ahora, sobre perspectivas concretas de regreso a la Luna, la NASA comenzó a trabajar con diversas empresas tecnológicas y automotrices para construir los vehículos exploratorios que darán movilidad a las próximas tripulaciones que alunicen, no solo durante su estadía lunar, sino también en su trayecto terrestre, hasta el cohete que los trasladará.
Los próximos vehículos lunares
En mayo del año pasado, la compañía Lockheed Martin anunció una sociedad con General Motors para desarrollar un rover exploratorio que acompañe a la próxima misión lunar, el programa Artemis.
Poco tiempo después, Northrop Grumman anunció su asociación con varias compañías, desde el ramo tecnológico hasta fabricantes de neumáticos, a las cuales recientemente se sumó Venturi Astrolab, que propuso un prototipo de vehículo lunar.
Entre las propuestas más relevantes, hoy se destaca la presentada por General Motors, que diseñó un buggy lunar con características tecnológicas de otros modelos de la marca, como el GMC Hummer y la Chevrolet Silverado EV.
Muy distintos a los primeros vehículos lunares
Por supuesto, esta nueva generación de vehículos exploratorios es muy distinta a la primera, y no solo por el adelanto tecnológico: están siendo diseñados con el propósito de alcanzar distancias mayores, como una excursión al polo sur de la Luna.
Los nuevos LTV, siglas de Lunar Terrain Vehicle (Vehículo de Terreno Lunar), están siendo desarrollados con la tecnología suficiente como para soportar la oscuridad, el frío extremo y los accidentes del polo sur de la Luna.
Los vehículos, al ser autónomos, podrán lanzarse con anterioridad al alunizaje de los astronautas, y contarán con neumáticos sin aire, un prototipo en el que actualmente trabaja la compañía fabricante Michelin.