Descubren en el Tíbet los restos de una especie humana extinta
Los arqueólogos hallaron un hueso que perteneció al denisovano más joven jamás descubierto.
Superposición con los humanos modernos
Los arqueólogos han descubierto el hueso del denisovano más joven encontrado hasta ahora, sugiriendo una posible superposición con los humanos modernos en la región tibetana, según un artículo publicado en la revista científica Nature.
Durante las excavaciones en la cueva kárstica de Baishiya, los investigadores desenterraron una costilla humana, que resultó ser uno de los pocos restos de denisovanos hallados. Uno de los arqueólogos explicó que, aunque la costilla por sí sola podría no ser claramente denisovana, los análisis de proteínas y ADN, así como la comparación con otros restos conocidos, confirmaron su pertenencia al hombre de Denísova.
El más joven hasta ahora descubierto
Para fechar los hallazgos, los científicos recurrieron a dos métodos que sugieren que la costilla data de hace entre 48 mil y 32 mil años, convirtiéndola en el hueso del homínido de Denísova más joven encontrado hasta la fecha, destacaron los investigadores.
Además, los científicos extrajeron de la cueva más de 2.500 huesos con signos de fabricación de herramientas, la mayoría de los cuales eran pequeños y pertenecían a ovejas azules, ciervos y yaks. Los arqueólogos suponen que los humanos eliminaban cuidadosamente toda la carne de los cadáveres de esos animales para luego convertir sus huesos en herramientas de corte.
Sobrevivientes
El yacimiento arqueológico donde trabajan los científicos data entre 40 mil y 30 mil años, y contiene herramientas con características de la artesanía humana moderna.
"Esto significa que los denisovanos sobrevivieron hasta que los humanos modernos aparecieron en la región, lo que hace posible que [los dos grupos] tuvieran comunicación genética", indicaron los investigadores.